Alberto Acinas, 10 años del Péndulo
Hace diez años, cuando publicaste El Péndulo, comentabas que no sabías si la gente lo entendería. Hoy, convertido en una obra de culto del underground, ¿cómo ha envejecido El Péndulo para ti?
No lo ha hecho. Envejecer, digo. Tuve la osadía de publicar una ecografía y la suerte de hallar quien lo apoyara. Siempre habrá nacido y a la vez estará por nacer
El Péndulo tiene 15 canciones rabiosas, enérgicas. Para quien aún no se haya topado con el disco, ¿qué crees que tiene esta grabación que hace que la gente enganche?
Un registro de aspavientos y la captura de mis muecas, que serán parecidísimas a las de cualquier persona. Quizá sea buena compañía para quien no enfrenta fragilidad con agilidad, y considera que unidas se asume el misterio sin tanto temor.
Tus conciertos no son solo escuchar canciones: hay una energía cruda, un punto de trance y de fiesta. Para la gente que nunca te ha visto en vivo, ¿qué pasa en un concierto tuyo para que el público termine tan conectado?
Uf, de todo hubo. Hay quien huyó del primero pero no dudó en regresar al siguiente. Tampoco puedo saber lo que se siente en un concierto mío porque yo estoy dándolo y sudando tanto que nada veo.
Para esta noche especial del 3 de octubre en la Sala Maravillas cuentas con CAMINO como artista invitada. ¿Cómo surge ese cruce de caminos y qué complicidades esperas entre sus canciones y el universo de El Péndulo?
Para alguien que nunca haya escuchado El Péndulo ni te ha visto en directo y está dudando si pillarse la entrada: si tuvieras que avisarle de lo que va a pasar cuando cruce la puerta del Maravillas el 3 de octubre, ¿qué le dirías para que no se lo pierda?
Pues que no se pierdan por el camino y lleguen a ver, primero a Camino y a mí con Angelillo después. Ni se pierdan conocer a gente afín con la que no contaban ya.
* Todos los materiales han sido facilitados por Alberto Acinas.
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